Dispositivos de riesgo previsible

Se entiende por Dispositivo de Riesgo Previsible al conjunto de situaciones que se puedan prever y por lo tanto minimizar sus repercusiones, adecuando los recursos necesarios al evento que lo origina.

Un Dispositivo de Riesgo Previsible es un conjunto de medidas orientadas a que un evento multitudinario cumpla con la seguridad y cobertura sanitaria necesarias.

Y el propósito del dispositivo no es otro que establecer los riesgos del evento y adecuarlos al número de personas que participan. Así que para lograrlo se requiere de personal especializado como técnicos de emergencias sanitarias. También, dependiendo de la singularidad del evento, se utilizarán los medios materiales y personales adecuados.

Si el evento es al aire libre el dispositivo de riesgo no exigirá los mismos medios que si se realiza dentro de un recinto cerrado. O sea, al aire libre dependerá de la climatología del momento en que se realice. Y dentro del recinto cerrado dependerá del aforo que tenga.

La Ley 10/2015, de 23 de diciembre, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas (Boletín Oficial del País Vasco núm. 3, de 7 de enero de 2016) regula los espectáculos públicos y las actividades recreativas que se desarrollen en el territorio de la Comunidad Autónoma de Euskadi, así como las condiciones y requisitos que deben reunir los establecimientos públicos y espacios abiertos donde aquellos se celebren o realicen.

Por medio del Decreto 17/2019, de 5 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley de espectáculos públicos y actividades recreativas, se realiza el desarrollo reglamentario de dicha ley en aquellos aspectos en los que la propia ley remite a la colaboración reglamentaria, así como para clarificar y cohonestar la regulación legal con otras normas del ordenamiento vigente.

¿Qué incluye el dispositivo?

La elaboración de un informe de Dispositivo de Riesgos Previsibles se compone de las siguientes fases:

  • Fase de diseño, de la que podemos substraer, entre otros, la recogida de datos, el estudio de los antecedentes y la elaboración de hipótesis.

  • Fase de ejecución.

  • Fase de desactivación.


¿Cómo se aplica en el evento?

En la fase de diseño se elabora un informe exhaustivo de las características del evento. Se definen los diferentes recursos necesarios, las acciones operativas, las hipótesis presentadas

La fase de ejecución es la parte del DRP en la que se aplica todas las acciones planificadas y diseñadas operativas en la búsqueda de recursos, en la activación del dispositivo y la información a los profesionales.

Una vez dado por finalizado el evento, entraríamos en la fase de desactivación, que concluirá una vez finalizado el análisis final del evento.

Si tienes previsto organizar un evento, sea social, cultural, deportivo, etc. con un elevado número de asistentes, es imprescindible realizar una planificación de las intervenciones sanitarias que puedan necesitarse durante el mismo. Es el llamado Dispositivo de Riesgos Previsibles o DRP, y en este post te damos las respuestas para que planifiques tus eventos con las medidas de seguridad sanitaria pertinentes.

Objetivos generales y específicos.

Los Dispositivos de Riesgos Previsibles tienen unos objetivos generales y otros específicos según el DRP en concreto al que se haga referencia. ¿Sabes cuáles son unos y otros?

Son objetivos generales:

  • Determinar la dotación sanitaria precisa para atender a todas las urgencias y emergencias médicas.

  • Establecer la coordinación de DRP y los externos de la comunidad.

  • Establecer coordinación, comunicación y competencias de los distintos equipos.

Son objetivos específicos:

  • Garantizar la asistencia sanitaria avanzada en el interior del recinto del acontecimiento.

  • Garantizar el acceso a la Asistencia Sanitaria avanzada en un tiempo de respuesta corto cuando no sea posible acceder con soporte vital avanzado.

  • Proporcionar soporte vital básico hasta que llegue el vital avanzado del DRP.

  • Trasladar a las personas que lo requieran en una unidad móvil medicalizada.

  • Proporcionar asistencia sanitaria a situaciones patológicas no emergentes para no saturar centros de asistencia sanitaria avanzada.

  • Trasladar a las personas que no requieran una asistencia urgente en una unidad de soporte vital básico para completar el estudio médico en el hospital.

  • Disponer de los recursos materiales y humanos adicionales ante una emergencia en un tiempo de respuesta corto.